V3rtice somos una agencia de comunicación de Barcelona y hoy nos gustaría hablaros de nuestro sector precisamente, el de la publicidad y las relaciones públicas. Las agencias somos empresas que nos dedicamos a prestar servicios y a gestionar asuntos de otros. En el caso de las agencias de comunicación, concretamente, somos los encargados de desarrollar e implementar las campañas de nuestros clientes para que éstos obtengan el máximo éxito. Ofrecer consejos en materia de publicidad, gabinetes de prensa o consultoría digital, por ejemplo.

Una vez el cliente tiene claro que desea hacer, debe elegir a un agente externo que sea capaz de materializar su deseo. Para ello, de entre todo el mercado, tendrá que seleccionar si prefiere grandes prestadores o pequeñas agencias. Hoy queremos contaros por qué contratar a una agencia de tamaño discreto es mejor que firmar con una de las grandes. Menos siempre es mejor, ahí van las ventajas.

La principal ventaja de una agencia pequeña, como V3rtice Comunicación, es que en la mayoría de los casos vas a poder lidiar todos los asuntos directamente con el dueño, o bien, con la persona que te interese en ese momento concreto. En materias de comunicación el tiempo es oro y, muchas veces, se requiere de inmediatez en determinados procesos: gestiones de crisis u modificaciones de soportes, por ejemplo. Así pues, evitar la larga cadena de mando de las grandes empresas o poder acceder directamente al responsable de campaña, permite tener el control absoluto sobre el encargo. Es simple lógica: cuantas menos personas estén involucradas en el proceso, menos errores habrán y, en caso de haberlos, más fáciles serán de detectar y solucionar.

Por otra parte, un agente pequeño siempre ofrecerá precios más competitivos. Una estructura menor, tanto en términos humanos como materiales, permite reducir los costes fijos de funcionamiento de la agencia, pudiendo ofrecer por tanto tarifas mucho más competitivas. Menos intermediarios suponen una reducción de los sobrecargos, al pasar de mano en mano.

Finalmente, al no vivir bajo la sombra del paraguas de una gran marca, las agencias de comunicación pequeñas estamos siempre más abiertas a realizar concesiones y a escuchar a nuestros clientes con mayor atención. No existen las ideas preconcebidas ni recaen sobre nosotros fuertes prioridades corporativas, por lo que cada encargo puede ser tratado sin ninguna limitación ni restricción por estar trabajando con muchos otros clientes a la vez ¿Te has convencido ya?