Como productora audiovisual en Barcelona afirmamos que los números no engañan. Al cierre del pasado 2016, la inversión publicitaria en televisión en España había crecido un 6’2% en referencia al año anterior. Llegaba así a un total de 2.100 millones de euros, subiendo por tercer año consecutivo. Sin embargo, el consumo de televisión en los hogares ha descendido por cuarto año consecutivo. El total de minutos por persona y día ronda los 233; cuatro menos que en el pasado ejercicio. ¿Cómo se explica la relación entre estos dos números?

En primer lugar, por el tamaño cada vez mayor de las dos grandes corporaciones televisivas del país. Ni más ni menos que el 86’4% de la inversión en publicidad se acumula en estos canales, mientras que el resto rasca un 14’4%. Las productoras de publicidad saben que las audiencias se concentran muy mayoritariamente en Mediaset y Atresmedia. Si a esta ecuación se suma la “estrategia sin publicidad” de las cadenas públicas, parece que empezamos a poder descifrar los motivos.
La publicidad en televisión no parece que se haya resentido con la aparición de nuevas plataformas de consumo audiovisual, vinculadas a internet o a la televisión de pago. Para muchos expertos, este aumento en las cifras se debe no a la aparición de nuevos anunciantes o productores audiovisuales, sino a la recuperación de los precios de la publicidad; que con la crisis bajaron drásticamente.

Entre las mayores ventajas de la publicidad en televisión en comparación con otros soportes tenemos la facilidad de penetración en la mente de los consumidores potenciales. En este sentido se vincula directamente con una capacidad de impacto tal, que puede “meterse en la cabeza” del espectador sin que éste se dé cuenta. ¿Cuantas veces hemos escuchado melodías de anuncios que se nos pegan y tarareamos sin querer, sin haber siquiera prestado atención a lo que dice el spot de publicidad?

Además, la creatividad de los productores audiovisuales que trabajan en la actualidad en España –como es el caso de V3rtice desde Barcelona- ,permite desarrollar nuevas formas de publicidad, más allá del clásico anuncio. Ahí tenemos el patrocino televisivo; cada vez más asimilado en la mente del telespectador; las sobreimpresiones, telepromociones o el popular product placement.

Lo que parece claro es que, pese al vertiginoso auge de nuevos soportes audiovisuales, la televisión sigue estando más en forma que nunca. Las productoras de publicidad, como es nuestro caso en V3rtice, gracias a su amplio conocimiento del mercado y de las técnicas necesarias, saben cómo aprovechar este escenario y conseguir un mayor impacto para las marcas.